Exposición “Un día en Altza… hace 60 años”
La colección GANBARA consta de artículos de uso doméstico fabricados en procesos industriales. No contiene por tanto objetos de artesanía. A través de ellos se puede ver la influencia positiva que ejerce en nuestro hogares la innovación industrial, el famoso I+D. Permiten vislumbrar cómo se hacían antes las tareas domésticas y el estilo de vida.
La exposición de 2012 muestra objetos de la exposición mediante el recorrido de una jornada en Altza hace 60 años, esto es, en la década de los 50. La exposición de los objetos se complementa con imágenes de la vida diaria de aquella época, incluida la publicidad. Analizando el transcurrir de una jornada destaca el enorme protagonismo de la mujer en las tareas del hogar, que además queda patente en la publicidad de artículos domésticos de la época, siempre enfocada hacia la mujer. (más…) »





El mes de Agosto no ha sido un mes de vacaciones en GANBARA. A principios de Julio recibimos una llamada de la corresponsal del programa España directo de la cadena estatal TVE en Bilbao. Según nos manifestó, la directora del programa había conocido la colección GANBARA a través de internet y le pareció muy interesante mostrarla a través de este programa que emite a escala nacional en horario de gran audiencia. Entonces se planteó el problema que todos conocemos, ¿en qué local? Nos pusimos en contacto con Agurtzane Aizpuru, directora de la Casa de Cultura Casares-Tomasene, y le solicitamos los locales del Centro Cívico en Larratxo para montar una muestra que sirviera para realizar el programa. 
Hoy en día puede decirse que nadie compra ropa hecha a medida. Desde que en los años 50 apareció en Francia el “pret a porter” o sea, ropa lista para llevar, empezó un declive de la actividad de los sastres y las modistas. Pero anteriormente, tanto en comercios como en la propia vivienda, bien sea como actividad principal o fuera de horas del trabajo, se confeccionaba la ropa a medida. Previamente en un comercio se adquiría “un corte” de tela y bien, el sastre del mismo comercio u otro habitual procedía a cortar la tela y confeccionar el abrigo, la gabardina el traje, etc. Por esta razón, había abundante trabajo para comercios, sastres y modistas en pueblos y ciudades, y también para los centros donde se aprendía a cortar y coser, o sea las academias de corte y confección. 
